El crujir de la madera, el olor a humo, el calor acogedor… Encender una chimenea en una cabaña rural es uno de esos momentos especiales que justifican una escapada. En Cabañas con Encanto, todas nuestras cabañas disponen de chimenea de leña auténtica, pero sabemos que muchos huéspedes la encienden por primera vez. Esta guía te ayudará a hacerlo de forma segura y disfrutarlo al máximo.
Antes de empezar: checklist de seguridad
Antes de tocar nada, verifica estos puntos. Primero, abre la toma de aire (la manivela en el tubo debe estar en posición vertical). Segundo, despeja el espacio alrededor a al menos un metro: retira cortinas, papeles y cualquier objeto inflamable. Tercero, cierra las puertas interiores para evitar que el humo se disperse. Cuarto, ten agua o extintor a mano como precaución. Si algo no funciona, nuestro equipo está disponible para ayudarte.
Materiales que necesitarás
Todas nuestras cabañas incluyen los materiales junto a la chimenea. Encontrarás leña seca (los troncos más grandes), astillas y palitos para el encendido inicial, piñas naturales que aceleran el fuego, papel o periódico, pastillas de encendido, cerillas o mechero, y un fuelle para avivar las llamas si es necesario. Verifica que la leña está seca tocando varios troncos: la leña seca suena hueca cuando se golpean entre sí y se parte fácilmente.

Pasos para encender la chimenea
Paso 1: Crea la base (5-10 minutos)
Coloca dos o tres palitos gruesos en forma de V en la base de la chimenea. Rellena con papel arrugado, astillas y ramitas pequeñas. Si tienes pastillas de encendido, coloca una o dos entre el papel. Lo más importante: deja espacios. El fuego necesita oxígeno para respirar. Rodea esto con piñas que arderán más lentamente. La estructura debe parecer una pequeña pirámide con espacios para que circule el aire.
Paso 2: Enciende el fuego (1 minuto)
Comprueba una última vez que la toma de aire está abierta. Enciende el papel por varios puntos diferentes, no solo uno. Obsérvalo durante los primeros 30 segundos. Si la llama sube lentamente hacia las piñas, buen signo. Si parece débil, sóplale suavemente para avivar el fuego. Si se apaga, no te frustres. Las brasas que quedan te permiten intentarlo de nuevo. Añade más papel y palitos en la misma zona.
Paso 3: Vigilar y mantener (5-10 minutos)
Una vez que las piñas y astillas arden bien, observa cómo sube el humo (debe salir rápidamente, no quedarse en la habitación). Sopla suavemente si ves que pierde intensidad. Continúa añadiendo palitos pequeños a medida que se consumen. Este es el momento crítico: la mayoría de fallos ocurren porque la gente se impacienta o tira mucha leña grande demasiado pronto.
Paso 4: Añade los troncos principales
No pongas los troncos grandes hasta tener una buena cama de brasas de color naranja oscuro. Coloca uno o dos troncos medianos dejando espacio entre ellos (uno o dos dedos). Forma una estructura tipo parrilla donde el aire puede fluir por debajo. Espera tres a cinco minutos hasta ver llamas claramente, luego añade troncos más gruesos. El secreto es siempre dejar espacio entre los troncos para que circule el oxígeno.
Errores comunes y cómo evitarlos
No pongas demasiada leña demasiado pronto: empieza pequeño. No cierres la toma de aire: verifica siempre que está abierta. No uses leña verde o mojada: solo usa leña completamente seca. No empaquetes el combustible: deja espacios para que entre aire. No cierres la puerta inmediatamente: déjala abierta los primeros 15-20 minutos.
Medidas de seguridad imprescindibles
Nunca dejes el fuego sin vigilancia cuando haya llama visible. La puerta estará ardiente (100-120°C), así como el tubo y los marcos. Cuidado con las quemaduras. Antes de acostarte, asegúrate de que el fuego está casi apagado, solo brasas sin llama visible. Espera treinta minutos después del último tronco antes de dormir. Si hay niños, coloca una barrera de seguridad y enséñales que está caliente.
Conclusión
Encender una chimenea no es solo proporcionar calor: es conectar con una tradición milenaria y crear momentos memorables. La primera vez puede ser intimidante, pero una vez que domines el proceso, verás que es sencillo. Esa satisfacción cuando ves el fuego arder estable no tiene precio. ¿Listo para tu escapada?
Te esperamos en Cabañas con Encanto. Puedes reservar desde aquí.





