No vamos a alarmarte enumerando todos los problemas para la salud que acarrea vivir entre ruidos. Si tienes tu campamento base en una ciudad, lo sabes de sobra. Los edificios en España están mal aislados, y por nuestras puertas y ventanas se cuela el tráfico, las voces de la calle o la de los vecinos de al lado. ¿No te interrumpe el sueño el ruido exterior? Estás de suerte, pero no cantes victoria. Permanecer durante la mayor parte del día en un entorno ruidoso agota mentalmente, provoca estrés y repercute en tu bienestar. Si a eso le sumas las preocupaciones de los últimos meses —no mencionaremos más el tema estrella—, hacer una escapada rural es una cuestión de salud.

Un paréntesis lleno de la calma propia de los Valles Pasiegos

Pero, ¿por qué es tan beneficioso darnos un respiro y disfrutar sin más del silencio? Anota algunas de las razones:

  • El silencio nos permite percibir esos sonidos reconfortantes que nos reconectan con la naturaleza.
  • También tiene notables efectos sobre la salud física, puesto que refuerza nuestro sistema inmune y baja la presión sanguínea.
  • Si el ruido desencadena la producción de cortisol y adrenalina, que desemboca en la sensación de estrés de la que todos queremos huir, el silencio la reduce al máximo.
  • Es clave para llegar con la relajación suficiente a la noche y alcanzar un sueño reparador.
  • Resulta básico para lograr equilibrio emocional. No en vano asociamos el silencio con bienestar, inspiración y tranquilidad.
  • Ayuda a disfrutar de la intimidad con más conciencia, ya sea con uno mismo o con las personas que elijamos.
  • Es básico si queremos trabajar la introspección. Si nos apetece meditar, practicar yoga o simplemente reflexionar o concentrarnos en la lectura, que nos rodee silencio resulta fundamental.
  • Permite regenerar nuestro cerebro, dado que estimula la creación de neuronas nuevas en el hipocampo, la zona relacionada con las emociones, la memoria y el aprendizaje.

Una de las cosas que más mencionan quienes visitan Cabañas con Encanto es la paz que se respira en los valles pasiegos. El silencio que encontrarás no es el de la clásica definición, la “ausencia total de sonido”. Así, en tu estancia en tu cabaña de madera te acompañarán sonidos de los que sí suman, evocadores y auténticos, propios de una naturaleza que ya tenemos olvidada con nuestro estilo de vida urbanita. El viento soplando por los valles, la hierba agitándose suavemente, los pájaros piando al amanecer, el agua discurriendo por los arroyos, las llamas crepitando en tu cabaña con chimenea… No se nos ocurre mejor plan para resetear la mente, oxigenarte y volver con fuerza a la vida cotidiana.

Si te apetece alquilar una cabaña de madera en un entorno natural único, reserva online ya en Cabañas con Encanto. ¡Los valles pasiegos te están esperando!

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